Movidos por esta espiritualidad evangélica de la caridad en pos de Vicente de Paúl, la comunidad educativa del Inmaculado Corazón de María promueve, en todos los niveles, una educación solidaria y participativa en un clima de cordialidad y sencillez evangélica que trasciende el aula y el horario lectivo. A través de diversas actividades sociales, practicamos una caridad organizada que respeta y promueve la dignidad humana, porque en la persona de cada ser humano que padece la pobreza o la indigencia, encontramos y servimos al mismo Cristo
El equipo pastoral está integrado por la comunidad de hermanas vicentinas, coordinadores laicos, docentes y colaboradores, encargados de impulsar y coordinar las actividades. Cada miembro desempeña un rol específico en la organización, garantizando una atención pastoral efectiva y cercana a toda la comunidad educativa, además de facilitar la conexión entre las familias, estudiantes y la misión educativa.








