Mi nombre es Pablo Vedoya Benítez, y con mucho orgullo puedo decir que soy parte del Colegio Inmaculado Corazón de María, donde actualmente curso el segundo año del Bachillerato Técnico en Administración de Negocios.
A lo largo de estos años, desde el nivel inicial, he sido testigo de cómo esta Institución ha evolucionado y mejorado constantemente, brindándonos herramientas para desarrollarnos como personas responsables, disciplinadas y comprometidas con el esfuerzo diario.
Todos los eventos que organiza la Institución son de vital importancia para nuestro proceso de formación integral. Cada actividad está diseñada no sólo para divertirnos, sino también para profundizar y fortalecer los valores vicentinos que nos caracterizan como comunidad. La dedicación, el esfuerzo, la solidaridad y el amor al prójimo son principios que no sólo aprendemos en el aula, sino que vivimos en cada experiencia.
A tan sólo dos años de finalizar la secundaria, quiero expresar mi eterno agradecimiento a esta gran familia, donde la presencia de las hermanas es muy cercana a cada uno de los alumnos y sus familias, acompañándonos tanto en los momentos de celebración como en los más difíciles.
Por esta razón, los invito a animarse a formar parte de esta gran familia y a vivir esta aventura extraordinaria.
Pablo Vedoya
Alumno